EL CASO DE GEORGE STINNEY


Publicado en Arqueohistoriacritica.blogspot

CHIVO EXPIATORIO

George Stinney Jr.

Introducción

El próximo 28 de agosto se cumplirá el cincuenta aniversario del discurso I have a dream del reverendo Martin Luther King. Pese a ello, aquel sueño aún no se ha cumplido, aunque un negro ocupe la presidencia.

Dos años después de que Obama ocupara la presidencia, es ejecutado Troy Davis, afroamericano acusado de asesinar a un policía. De los nueve testigos que declararon contra él, siete se retractaron y afirmaron que habían sido presionados por la policía para inculparle. Pese a estas declaraciones y a la presión que ejercieron para evitar la ejecución por parte de organizaciones y personalidades como Amnistía Internacional, la Unión Europea, el papa Benedicto XVI o el ex presidente James Carter, todo fue en vano. Antes de morir, Troy Davis dijo:

Que Dios tenga piedad de vuestras almas. Yo no maté a vuestro hijo, no estaba armado, no hice eso. No tenía un arma esa noche, no he sido responsable de eso”.

Troy-Davis

Troy Davis

El caso de George J. Stinney Jr.

Recientemente he descubierto un caso de ejecución en EEUU que me ha impactado. Se trata de la ejecución de George Junius Stinney Jr., condenado a muerte con sólo catorce años.

Nos encontramos en 1944: EEUU se encuentra en plena Segunda Guerra Mundial mientras que en su territorio aplica la segregación racial. Dos niñas blancas desaparecen en Carolina del Sur: Betty June Binnicker, de once años, y Mary Emma Thames, de ocho. Todo el pueblo se dispone a buscarlas, incluso un niño negro llamado George Stinney, de catorce años, nacido el mismo año que Martin Luther King. Antes de emprender la búsqueda comentó que había visto a las dos niñas aquel día.

Chivo Expiatorio

Fotos policiales

Posteriormente, las niñas son halladas muertas, habían sido asesinadas. Buscando a un chivo expiatorio, se llevan a comisaría a George Stinney simplemente por haber hecho aquel comentario. Supuestamente, confiesa haber sido el autor de aquellos asesinatos a la policía, sin embargo, no se encuentra registrada ninguna declaración jurídica, tampoco existía evidencia física de que Stinney las hubiera matado: su constitución física hacía imposible que pudiera coger la “viga” con la que habían sido golpeadas las niñas. Además, durante aquellas supuestas declaraciones, se había impedido la visita de sus padres y de ningún abogado.

Chivo expiatorio

Cárcel donde estuvo recluido

Durante el juicio, se le asigna a un abogado de oficio que no realiza ninguna pregunta a los supuestos testigos. Por entonces, las leyes de Carolina del Sur no hacían diferencias entre menores y adultos, por lo que el jurado le condenó a muerte por silla eléctrica sin tener en consideración su edad. Debido a su baja estatura, tuvieron que apilar en el asiento algunos diccionarios para que su cabeza llegara a los electrodos.

La familia de Stinney se vio obligada a dejar su hogar ante la amenaza de ser linchados. En la actualidad, el caso de George Stinney ha sido reabierto por el abogado Steve McKenzie debido a las numerosas irregularidades que se cometieron.


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Publicado en el Blog de Exordio el 2-10-2011

¿Fue inocente la persona más joven ejecutada en 1944?

George Junius Stinney, Jr.Es 1944, el mundo está en guerra, y la policía escolta a un niño de 14 años de edad a la cámara de ejecución. Apenas mide 1,57m y pesa sólo 47 kilos. Es tan bajito que tienen que apilarse gruesos diccionarios en el asiento de la silla eléctrica, para que al sentarse su cabeza llegue a la altura de los electrodos. Sus tobillos son tan delgados que los grilletes le quedan flojos sobre los pies.

Este joven estaba a punto de ser la persona más joven en ser ejecutada en la historia de los Estados Unidos. Antes de que hubiera un Troy Davis, hubo un George Junius Stinney, Jr. y el estado de Carolina del Sur lo electrocutó.

Stinney fue acusado de asesinar a dos niñas jóvenes de raza blanca. La mayor, Betty June Binnicker tenía once años de edad y Mary Emma Thames tenía 8 años. Las dos niñas desaparecieron un día después de que fueran en bicicleta para recolectar flores en el lado equivocado de los rieles en el pequeño poblado de clase obrera de Alcolu, en Carolina del Sur, donde blancos y negros vivían separados por las vías del ferrocarril. Las niñas desaparecieron y fueron encontradas muertas en una zanja, asesinadas con un “pico o mazo” del ferrocarril (Otras fuentes señalan que fue una “viga”).

Más tarde fue descubierto que la “viga” o el “pico” o “mazo” de ferrovarril, con la cual las dos niñas fueron asesinadas, pesaba más de veinte libras ( 19,07 kilogramos), y finalmente se decretó que Stinney fue incapaz de levantar la “viga” y mucho menos capaz de golpear con fuerza suficiente como para matar a las dos niñas.

George Junius Stinney incluso fue parte del equipo de búsqueda y simplemente le dijo a un espectador, que ese mismo día él había visto a las niñas. Esa afirmación, fue suficiente causa probable para que la policía de Carolina del Sur detuviera a Stinney por el doble asesinato, a pesar de que, era inaudito que ese niño enclenque pudiera matar no a una, sino a dos chicas. A pesar de ello, la policía mantuvo a Stinney en la estación de policía durante horas de intenso interrogatorio, sin la presencia de ninguno de sus padres ni de ningún abogado. Los informes sostienen que la policía le ofreció helados a Stinney si les confesaba que cometió el doble asesinato.

Stinney confesó. No hay registro escrito de su confesión en los archivos. No hay ninguna evidencia que vincule físicamente a Stinney con el asesinato. No hay ningún registro escrito de la auto inculpación de Stinney.

La falta de cualquier evidencia física o de registros policiales o de la corte es la razón por la que el abogado Steve McKenzie de South Carolina, quien contó la historia de Stinney a TheGrio, dijo que quiere volver a abrir el caso de la ejecución de George Junius Stinney, Jr. El abogado McKenzie dijo que cree que Stinney era inocente del asesinato y “sin los archivos de la investigación, sin transcripciones del juicio, sin ninguna confesión escrita, y sin nada que indique la culpabilidad“, está claro que el juicio de Stinney y posterior ejecución, fue muy sospechoso en el mejor de los casos y en el peor, un hecho totalmente abominable de la justicia.

McKenzie espera que Ernest “Chip” Finney, el procurador del distrito del condado de Claredon en Carolina del Sur, estará de acuerdo en presentar una moción para reabrir el caso a finales de este año. McKenzie dice que cree que Stinney era un “blanco fácil” y fue utilizado como “chivo expiatorio” por la policía que quería encontrar una forma rápida de imputar a cualquier persona que pudiera estar relacionada con los asesinatos.

Stinney era sospechoso, simplemente porque él mencionó que “vio” a las chicas al comenzar el día. “[Stinney] era un blanco fácil“, dice McKenzie, pero el reto ahora es “¿cómo se exonera a alguien sin que haya absolutamente ninguna evidencia de que lo sindique o lo exonere? Sólo hubo una confesión forzada. La confesión no se hizo por escrito. [Fue] una confesión oral atestiguada por dos policías blancos y presentada a un jurado compuesto sólo por hombres blancos.”

Eso ocurrió en Carolina del Sur en 1944, con un niño negro acusado, dos jóvenes víctimas blancas, y un jurado integrado por hombres blancos. Stinney nunca tuvo una oportunidad.

La teoría de McKenzie es que si el abogado logra abrir el caso nuevamente, la ausencia total de pruebas exonerará a Stinney por los asesinatos de una vez por todas. “No debe ser sólo un excelente registro de los casos de ejecución“, destacó McKenzie, y en este caso fue una anomalía en la que “no hay ninguna prueba de culpabilidad de Stinney. Al niño negro le asignaron un abogado de oficio, con aspiraciones políticas, nombrado por el tribunal, un abogado que ni siquiera hizo una sola pregunta a algún testigo durante el juicio“.

McKenzie también dice, que no está contra de la pena de muerte en general, pero que los menores no deben ser condenados a morir. “No creo que la pena de muerte sea algo malo ‘per se’. Hay casos en los que creo que se justifica. Hay algunas personas por ahí a las que no les importa en absoluto cometer crímenes, y no se las puede devolver a la sociedad. En algunos casos se justifica, como Charles Manson o Ted Bundy por ejemplo“, “pero los adolescentes no deben ser ejecutados“, dijo McKenzie a theGrio, y agregó que en ese caso Stinney fue un niño inocente, inducido injustamente a confesar un crimen que no cometió y por el cual fue ejecutado.


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¡¡George Stinney Jr. exonerado 70 años después de su ejecución!!

CAROLINA DEL SUR.- AP

George Stinney Jr. tenía 14 años cuando fue detenido, juzgado, condenado y ejecutado por el asesinato de dos niñas blancas en Carolina del Sur.

stinney-prisionLa hermana de George Stinney Jr., un adolescente de 14 años ejecutado en Carolina del Sur en 1944, decidió este jueves exonerarlo. El muchacho fue acusado y condenado hace 70 años por golpear a dos niñas blancas hasta matarlas.

La familia sostiene que el juicio por el que fue sentenciado a la pena de muerte duró solo tres horas y que se basó en una confesión que supuestamente habría sido obtenida por la fuerza.

Tanto los allegados a Stinney como distintos abogados han intentado durante años reabrir el caso, dado que también dicen que no había evidencia y que el argumento más fuerte era que el chico había sido visto hablando con las niñas, de 11 y 8 años.

Se hizo justicia.

Kathrine Robinson, la hermana del joven, recuerda que George Jr. era tan pequeño que debieron agregar una guía telefónica para que se sentara en la silla eléctrica.

Es como si el cielo se hubiera aclarado“, declaró Robinson, maestra retirada de 80 años. “Cuando lo vimos en las noticias, estábamos sentados con amigos. Alcé mis manos y dije: “Gracias, Jesús”. Alguien nos había escuchado. Es lo que esperamos por muchos años, afirmó.

El juez que exoneró a Stinney dijo: “No puedo pensar en una mayor injusticia que la violación de los derechos constitucionales en este caso“.


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¡¡George Stinney Jr. exonerado!!

Condena-muerteJueves 18 de diciembre del 2014

Con tan solo 14 años, en 1944 George Stinney Jr. se convirtió en el estadounidense más joven en ser ejecutado en su país. Murió en la silla eléctrica. Ahora la justicia ha determinado que era inocente.

Fue una gran injusticia“, aseguró la jueza Carmen Mullen al leer la decisión de exonerar al menor y agregó que la velocidad con la que Stinney Jr. fue sentenciado a muerte “es chocante y extremadamente injusta“.

En 1944, cuando tenía 14 años, el joven negro fue acusado del asesinado de dos niñas de 7 y 11 años en Carolina del sur cuando estas buscaban flores silvestres. Fue encarcelado. No se avisó del caso a sus padres ni tuvo un abogado defensor.

El juicio en su contra duró menos de tres horas y en él no se presentaron testigos o evidencia que pudiera exonerarlo, según “The Independent

Al jurado integrado únicamente por personas de raza blanca le tomó solo 10 minutos emitir su veredicto: George Stinney Jr. debía morir “electrocutado hasta que tu cuerpo esté muerto de acuerdo con la ley. Y que Dios se apiade de tu alma, de acuerdo con los documentos del tribunal…

Su abogado no apeló el fallo, lo que hubiera bastado para suspender la ejecución. Al examinar las actas del proceso, la magistrada Mullen no halló ninguna referencia a la presentación del arma del crimen.

En lo que se refiere a la confesión de Stinney, la jueza estima que el policía la obtuvo de una “manera indebida, no conforme a los códigos y procedimientos penales“.

La hermana de Stinney afirma que ella estaba junto a su hermano el día del asesinato y que por lo tanto no podría haberlas asesinado.

El caso de George Stinney Jr. siempre fue presentado como un ejemplo de racismo judicial durante el tiempo de la segregación, donde jueces, fiscales y el jurado eran personas blancas.

De acuerdo con la CNN, menos de tres meses después de las muertes de las niñas, Stinney fue llevado a una silla eléctrica en la cárcel de Columbia, construida para acusados mucho más grandes. Las correas de la silla no quedaron ajustadas sobre su cuerpo y se tuvo que colocar libros en el asiento para que pudiera sentarse adecuadamente.

Electric-ChairCuando encendieron el interruptor, el cuerpo de Stinney convulsionó, por lo que la máscara que le quedaba demasiado grande se soltó y así, su rostro quedó expuesto a más o menos 40 testigos, entre ellos el padre de las niñas asesinadas“, reseña CNN.

Desde siempre su familia clamó la inocencia del menor. Aseguran que la policía lo presionó para que confesara el crimen. También argumentaban que en el momento del asesinato Stinney estaba con su hermana Amie Ruffner.

La hermana de Stinney le dijo a WLTX, afiliada de CNN, que ella y Stinney vieron a las niñas el día en que murieron. Stinney y Ruffner estaban cuidando a la vaca de su familia cerca de las vías del ferrocarril próximas a su casa.

Ellas dijeron, -¿Pueden decirnos dónde podemos encontrar algunas flores de la pasión?-“, recordó Ruffner. “Respondimos ‘no’, y siguieron en sus asuntos“.

Las niñas fueron encontradas al día siguiente en una cuneta inundada con heridas en sus cabezas.

Para determinar la exoneración del adolescente, la jueza Mullen realizó dos días de audiencia para escuchar a expertos y los representantes de los familiares del menor.

En sus conclusiones señaló que “es muy probableque la confesión de Stinney Jr. fuera forzada por las autoridades de la época. Además, determinó dejar sin efecto la condena porque el joven no recibió un juicio justo en 1944.

La familia de George Stinney Jr. dijo que ahora podrán limpiar su nombre.


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FOTOS:


VIDEOS:

1.- George Stinney Jr. The Child in the Chamber “El niño en la cámara” (En inglés) EXCELENTE:


2.- Carolina Skeletons: Trailer Oficial de la película basada en hechos reales.


3.- Recreación cinematográfica de la ejecución: «ADVERTENCIA: A pesar de ser una recreación la crueldad de las imágenes puede herir su sensibilidad»


4.- VIDEOCLIP: Music video for P-Dash’s song “George Stinney,” which follows the true story events of the youngest person ever put to death in the United States. This music video, which chronicles the fourteen-year-old’s investigation, trial and execution, was shot primarily with a RED Dragon, and two Blackmagic Production Cameras for supporting coverage, over two days on location in Lawrenceville, GA and Newnan, GA. Edited in Adobe Premiere Pro utilizing multi-cam sequencing. Visual effects done in Adobe After Effects. Color graded in DaVinci Resolve. Mastered in 4K UHD.

5.- Noticia de la exoneración de George Stinney (En Inglés) “George Stinney, 14, Executed In Vile Act Of Injustice, Exonerated 70s Years Late”

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Memoria, Verdad y Justicia

Memoria, Verdad y Justicia

George Stinney fue exonerado de todos los cargos el 17 de diciembre del 2014”

“Qué el presente artículo sirva de alegato contra la pena de muerte

 

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TESTIMONIO de un presunto Suicidio Inducido por Acoso Laboral “Mobbing”


© Publicado el viernes, 13 de julio de 2012 en la Asociación Mobbing Madrid

  • Testimonio de un presunto suicidio por Acoso Moral en el Trabajo “Acoso Laboral

Suicidio InducidoYolanda era trabajadora del Hipermercado Alcampo de A Coruña desde hace 20 años. Tenía 49 años y era soltera.

Pocas veces me tengo que dirigir a vosotros con la sensación de que por mucho que os explique me voy a quedar corto, como en este caso.

El 8 de agosto próximo se cumplirán dos años desde que Yolanda, una trabajadora del Hipermercado Alcampo de A Coruña, se quitó la vida, y todo apunta a que el brutal acoso que sufrió en su trabajo fue la causa esencial de su decisión.

Su amiga íntima y compañera de piso Mª del Carmen se propuso que su tragedia no quedase impune, y tras varios intentos infructuosos de coordinarse con la familia de Yolanda, decidió presentar una denuncia penal por su cuenta, la cual está en período de instrucción en el juzgado Nº 1 de A Coruña. Nuestra asociación, teniendo en cuenta la gravedad del caso, ha decidido incorporarse al procedimiento como acusación particular.

Ya han declarado ante la juez varios testigos y el pasado día 6 de julio, viernes, estaba citado el presunto acosador de Yolanda, pero no se presentó. ¿Tendrá miedo? Si es así parece una confesión implícita de culpabilidad. En cualquier caso de nada le va a servir, porque tendrá que presentarse sin remedio por sí mismo o con la Guardia Civil.

Os adjunto un breve comentario sobre este drama que habíamos escrito hace algún tiempo, cuando conocimos su alcance, y que no hemos publicado hasta ahora. A partir de este momento creemos que habrá que explicarle a la opinión pública como actúan algunas empresas con sus trabajadores con total impunidad ……, hasta ahora.

Espero que divulguéis este caso todo lo que podáis.

Un abrazo.

Acoso Moral en el TrabajoEL CASO DE Yolanda Deville-Bellechasse:

Los voluntarios que colaboramos con esta asociación estamos, ciertamente, habituados a convivir con personas muy afectadas por las situaciones que viven en su trabajo, con depresiones profundas y prolongadas, casi siempre en un estado de stress que con frecuencia les producen secuelas psicosomáticas, y con crisis de ansiedad que en ocasiones les llevan a los servicios de urgencia o al intento de suicidio.

En nuestra experiencia conocemos varios intentos de suicidio que, afortunadamente, no terminaron en tragedia. Sin embargo Yolanda Deville-Bellechasse si la consumó, y aunque no llegó a ser miembro de nuestra asociación, si nos consultó su caso, y eso nos obliga a reflexionar sobre su drama personal y sobre el papel que su entorno laboral ha jugado en el trágico desenlace.

Yolanda era trabajadora del Hipermercado Alcampo de A Coruña desde hace 20 años. Tenía 49 años y era soltera. Desde la ruptura con su pareja convivía con su amiga M. Carmen Pombo, quien ahora se esfuerza en que su drama salga a la luz y se depuren las responsabilidades que correspondan.

Comenzó con un contrato de telefonista, aunque sustituía a la secretaria de Dirección por, entre otras cosas, sus conocimientos de francés e inglés. Esta función la desempeñó durante ocho años, hasta que la empresa suprimió el puesto, en cuyo momento pasó a la sección de Hogar (electrodomésticos). Debido a que tenía una hernia de disco y no podía levantar pesos, fue trasladada a la sección de fotografía. Sin embargo aquí también tenía que levantar pesos, lo que motivó que tuviese varios períodos de baja médica debido a su lesión de espalda. Después de dos años en esta situación, fue trasladada a probadores. Y aquí comienza un auténtico calvario.

Nada mejor que las propias palabras de Yolanda para describir la situación. Utilizaremos las notas que ella misma escribió:

Soy una persona metódica y responsable en su trabajo. Además de mi trabajo en probadores colaboro y trabajo en equipo en otras tareas del sector que no son parte de mis funciones de probadores. Por ejemplo, cuando falta alguno de mis compañeros yo hago su trabajo colocando la tienda sin que nadie me lo diga. Como prueba de esto tengo dos notas de felicitación, tanto por parte del Director como del jefe de Sector Textil“.

gang stalking“Desde hace aproximadamente unos dos años, en que me quedé sin compañero en el otro turno, empezaron a surgir problemas. Se me asignan cargas de trabajo insoportables, hago mi trabajo y el del otro turno, porque no hay nadie. Recibo órdenes contradictorias a diario, con críticas constantes e infundadas por parte del jefe de sector y a través de jefes de sección, porque él no me dirige la palabra”.

“Se piden las funciones de probadores dos veces a RRHH (departamento de recursos humanos) por parte del Comité de Empresa. No se las dan“.

“Tengo cuatro jefes dándome órdenes contradictorias todos los días (fichas, colocar tienda, devoluciones, percheros, palets)”.

“Se me pide presencia constante en probadores (se hacen controles de seguridad), tengo que dar fichas, pero al mismo tiempo se me pide que arregle la tienda en horario de apertura. Es contradictorio. No puedo estar en probadores, dar fichas y atender al cliente, estando presente en todo tiempo en probadores y al mismo tiempo arreglar la tienda”.

“He tenido tres jefes de sección diferentes desde que estoy en probadores.

A partir de este punto nosotros trataremos de resumir sus comentarios sobre los tres jefes:

• Del primero dice que le presionaba porque cogía bajas, y la convocó a una reunión donde la invitó a un cambio de actitud.

SUICIDIO INDUCIDO• Del segundo afirma que la valoraba como una buena trabajadora, pero manifestaba que el jefe de sector le decía lo contrario. En cierta ocasión le informó de que el jefe de sector tenía algo personal contra ella, y que le había ordenado que “no le cambiase el turno de verano y beneficiase a una persona que no lo merecía. Y que no lo volviera a hacer”. También se refería a ella como “la otra”, ante sus compañeros.

• La tercera era una mujer que le dijo que el jefe de sector tenía una fijación con ella, y que la “machacaba constantemente contra ella, y a diario”.

Sobre el jefe de sector Yolanda dice lo siguiente:

No me dirige la palabra desde hace dos años. Se refiere a mí de forma despectiva comola otra”. Dice a todos los jefes de sección que estoy “rascándome la barriga” todo el día“.

Vienen a probadores diaria y constantemente a decirme que les llama por teléfono para decirles que estoy sin hacer nada, cuando yo estoy siempre trabajando“.

Me vigila constantemente todos los días. No puedo hablar por teléfono. No puedo hablar con nadie, ya que me vigilan por cámaras de seguridad. Según él, me escondo detrás del perchero para no trabajar”.

PSICOTERRORISMO
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En este punto de nuestra historia podemos hacer una breve reflexión que nos permita comprender mejor el problema de Yolanda.
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Tratemos de imaginar la situación de una persona de entre 45 y 49 años, sin otro medio de vida mas que su salario, con problemas de salud que limitan sus posibilidades laborales, y soportando un rechazo y una persecución sistemática con el aparente objetivo de deteriorar mas su salud y provocar su abandono voluntario del puesto de trabajo.
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A todo esto hay que añadir la personalidad del jefe de sector, que a través del relato de Yolanda muestra un perfil de personalidad antisocial, que ejerce el mando de forma presionante hasta la humillación, que refuerza su autoestima eligiendo víctimas a quien aplastar sin ningún tipo de escrúpulo, y que muy probablemente se esforzó en no dejar a Yolanda ninguna salida impidiendo su traslado de sector, con el aparente apoyo de la Dirección.

El deterioro de la salud de Yolanda provocó su baja médica por síndrome ansioso depresivo reactivo, y estando en esta situación solicitó la aplicación del Protocolo contra el Acoso Moral y Sexual, previsto en el Convenio Colectivo de la empresa.

Alcampo pone en marcha el Protocolo nombrando una Comisión investigadora, la cual es rechazada por el Comité de Empresa y por Yolanda debido a diversas irregularidades, negándose por ello a declarar ante la misma. A pesar de todo la Comisión sigue adelante, prescinde de la declaración de Yolanda y de sus testigos, y emite un informe declarando la inexistencia de acoso laboral.

Posteriormente se presenta denuncia ante la Inspección de Trabajo por causa de las irregularidades y el cierre precipitado del Protocolo, requiriendo ésta a la empresa que vuelva a iniciar el mismo de forma correcta.

Antes, durante y después de todo este proceso, Yolanda solicitó repetidas veces al Departamento de R.R.H.H. (Recursos Humanos) el cambio de puesto de trabajo a un sector distinto, lo que fue siempre rechazado, a pesar de que también está prevista esta posibilidad en el Protocolo.

PSICOTERRORISMOA pesar del requerimiento de la Inspección de Trabajo, el proceso previsto en el Protocolo nunca se reinició. Yolanda comenzó a ver que el plazo para reincorporarse al trabajo se acercaba, y todos los recursos posibles para eludir la “tortura” (traslado, protocolo) le fallaban. Un miedo insuperable, un estado de ansiedad creciente y la sensación de desesperanza y de vivir una situación sin salida la invadieron totalmente. Su compañera y amiga Mª. Carmen Pombo observó en ella la aparición de ideas de suicidio, y su estado llegó a empeorar de tal manera que el 10 de julio de 2010, apenas dos meses después de que la Inspección de Trabajo exigiese la repetición del Protocolo, Yolanda fue ingresada de urgencia en el Hospital Universitario de A Coruña a causa deideas autolíticas repetitivas”, tal como dice el informe médico.

Nueve días después fue dada de alta con un ajuste del tratamiento, pero pese a todo el 8 de agosto de 2010, menos de un mes después, Yolanda se quitó la vida,

Esta trágica historia nos enfrenta con la penosa realidad que se vive hoy en día en muchos centros de trabajo en nuestro país, en un contexto de retroceso social y ético agravado por la crisis económica.

El drama de Yolanda reúne todas las características negativas que hacen que la legislación que trata de proteger y garantizar los derechos fundamentales de las personas en su trabajo, resulte ignorada y burlada en la práctica.

p026_0_00_01De nada sirve que una gran empresa, como es Alcampo, proclame un Código Ético y un Protocolo contra el Acoso, si luego los gestores de sus Hipermercados actúan, como los de A Coruña en el caso de Yolanda, desvirtuándolo por completo.

El acoso laboral es una presión tendente a provocar la autoexclusión del trabajador, y en nuestra opinión, eso es lo que se manifiesta en el caso de Yolanda. Parece claro que la presión insoportable ejercida sobre ella, y sin permitirle cambiar de sector, tenía como objetivo dejarle una única salida: la puerta de la calle. Y con esto no descartamos, por evidente, la animadversión personal del jefe de sector hacia ella, pero el apoyo de la Dirección podría manifestar que se trata de una política de empresa, o bien que la política de empresa se ha visto influida por la presión del jefe de sector. En cualquier caso Alcampo es gravemente responsable por promover o por respaldar el acoso de éste hacia Yolanda.

No es descartable que el trato recibido por Yolanda no fuese una excepción en la empresa, sino una forma habitual de deshacerse de trabajadores molestos o no rentables, a su juicio, sin pagar indemnización alguna. Y un mes después del fallecimiento de Yolanda su puesto de trabajo fue suprimido.

Todo el proceso torturador se hizo con tanta eficacia que apunta probablemente a una notable experiencia en casos similares, solo que quizá en este caso se les fue la mano, y no la empujaron a la salida de la empresa, sino de la vida.

ACOSO LABORAL

SUICIDIO INDUCIDO porAcoso Laboral / Mobbing

Solo nos queda esperar que la tortura y muerte de Yolanda no queden impunes, que se depuren responsabilidades de forma ejemplarizante y que su desgracia nos impulse a todos hacia la erradicación de estos métodos de gestión empresarial.

Que nadie olvide esta tragedia; se lo debemos a Yolanda.

Antonio París

Asociación Agacamt

acoso laboral

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