COMUNICADO SOBRE LA VERSIÓN OFICIAL DE ACOSO ORGANIZADO EN CATALUÑA (Actualizado 17-9-2017)


© Publicado el 4 de Agosto del 2017

Manipulado he instrumentalizado por importantes grupos de poder y sus correspondientes servicios secretos mientras me encontraba en estado de shock e intentando escapar a décadas de control y manipulación psicológica….

ENLACES

  1. TERRORISMO DE ESTADO EN CATALUÑA (ESPAÑA)
  2. Comunicado de otra víctima de la Sra ex consejera de interior y de justicia de Cataluña
  3. El efecto CHIVO EXPIATORIO
  4. La psicología de las sectas
  5. ABUSOS Y PSIQUIATRÍA REPRESIVA: Incoación procedimiento HABEAS CORPUS por violación derechos fundamentales

EL CASO DE GEORGE STINNEY


Publicado en Arqueohistoriacritica.blogspot

CHIVO EXPIATORIO

George Stinney Jr.

Introducción

El próximo 28 de agosto se cumplirá el cincuenta aniversario del discurso I have a dream del reverendo Martin Luther King. Pese a ello, aquel sueño aún no se ha cumplido, aunque un negro ocupe la presidencia.

Dos años después de que Obama ocupara la presidencia, es ejecutado Troy Davis, afroamericano acusado de asesinar a un policía. De los nueve testigos que declararon contra él, siete se retractaron y afirmaron que habían sido presionados por la policía para inculparle. Pese a estas declaraciones y a la presión que ejercieron para evitar la ejecución por parte de organizaciones y personalidades como Amnistía Internacional, la Unión Europea, el papa Benedicto XVI o el ex presidente James Carter, todo fue en vano. Antes de morir, Troy Davis dijo:

Que Dios tenga piedad de vuestras almas. Yo no maté a vuestro hijo, no estaba armado, no hice eso. No tenía un arma esa noche, no he sido responsable de eso”.

Troy-Davis

Troy Davis

El caso de George J. Stinney Jr.

Recientemente he descubierto un caso de ejecución en EEUU que me ha impactado. Se trata de la ejecución de George Junius Stinney Jr., condenado a muerte con sólo catorce años.

Nos encontramos en 1944: EEUU se encuentra en plena Segunda Guerra Mundial mientras que en su territorio aplica la segregación racial. Dos niñas blancas desaparecen en Carolina del Sur: Betty June Binnicker, de once años, y Mary Emma Thames, de ocho. Todo el pueblo se dispone a buscarlas, incluso un niño negro llamado George Stinney, de catorce años, nacido el mismo año que Martin Luther King. Antes de emprender la búsqueda comentó que había visto a las dos niñas aquel día.

Chivo Expiatorio

Fotos policiales

Posteriormente, las niñas son halladas muertas, habían sido asesinadas. Buscando a un chivo expiatorio, se llevan a comisaría a George Stinney simplemente por haber hecho aquel comentario. Supuestamente, confiesa haber sido el autor de aquellos asesinatos a la policía, sin embargo, no se encuentra registrada ninguna declaración jurídica, tampoco existía evidencia física de que Stinney las hubiera matado: su constitución física hacía imposible que pudiera coger la “viga” con la que habían sido golpeadas las niñas. Además, durante aquellas supuestas declaraciones, se había impedido la visita de sus padres y de ningún abogado.

Chivo expiatorio

Cárcel donde estuvo recluido

Durante el juicio, se le asigna a un abogado de oficio que no realiza ninguna pregunta a los supuestos testigos. Por entonces, las leyes de Carolina del Sur no hacían diferencias entre menores y adultos, por lo que el jurado le condenó a muerte por silla eléctrica sin tener en consideración su edad. Debido a su baja estatura, tuvieron que apilar en el asiento algunos diccionarios para que su cabeza llegara a los electrodos.

La familia de Stinney se vio obligada a dejar su hogar ante la amenaza de ser linchados. En la actualidad, el caso de George Stinney ha sido reabierto por el abogado Steve McKenzie debido a las numerosas irregularidades que se cometieron.


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Publicado en el Blog de Exordio el 2-10-2011

¿Fue inocente la persona más joven ejecutada en 1944?

George Junius Stinney, Jr.Es 1944, el mundo está en guerra, y la policía escolta a un niño de 14 años de edad a la cámara de ejecución. Apenas mide 1,57m y pesa sólo 47 kilos. Es tan bajito que tienen que apilarse gruesos diccionarios en el asiento de la silla eléctrica, para que al sentarse su cabeza llegue a la altura de los electrodos. Sus tobillos son tan delgados que los grilletes le quedan flojos sobre los pies.

Este joven estaba a punto de ser la persona más joven en ser ejecutada en la historia de los Estados Unidos. Antes de que hubiera un Troy Davis, hubo un George Junius Stinney, Jr. y el estado de Carolina del Sur lo electrocutó.

Stinney fue acusado de asesinar a dos niñas jóvenes de raza blanca. La mayor, Betty June Binnicker tenía once años de edad y Mary Emma Thames tenía 8 años. Las dos niñas desaparecieron un día después de que fueran en bicicleta para recolectar flores en el lado equivocado de los rieles en el pequeño poblado de clase obrera de Alcolu, en Carolina del Sur, donde blancos y negros vivían separados por las vías del ferrocarril. Las niñas desaparecieron y fueron encontradas muertas en una zanja, asesinadas con un “pico o mazo” del ferrocarril (Otras fuentes señalan que fue una “viga”).

Más tarde fue descubierto que la “viga” o el “pico” o “mazo” de ferrovarril, con la cual las dos niñas fueron asesinadas, pesaba más de veinte libras ( 19,07 kilogramos), y finalmente se decretó que Stinney fue incapaz de levantar la “viga” y mucho menos capaz de golpear con fuerza suficiente como para matar a las dos niñas.

George Junius Stinney incluso fue parte del equipo de búsqueda y simplemente le dijo a un espectador, que ese mismo día él había visto a las niñas. Esa afirmación, fue suficiente causa probable para que la policía de Carolina del Sur detuviera a Stinney por el doble asesinato, a pesar de que, era inaudito que ese niño enclenque pudiera matar no a una, sino a dos chicas. A pesar de ello, la policía mantuvo a Stinney en la estación de policía durante horas de intenso interrogatorio, sin la presencia de ninguno de sus padres ni de ningún abogado. Los informes sostienen que la policía le ofreció helados a Stinney si les confesaba que cometió el doble asesinato.

Stinney confesó. No hay registro escrito de su confesión en los archivos. No hay ninguna evidencia que vincule físicamente a Stinney con el asesinato. No hay ningún registro escrito de la auto inculpación de Stinney.

La falta de cualquier evidencia física o de registros policiales o de la corte es la razón por la que el abogado Steve McKenzie de South Carolina, quien contó la historia de Stinney a TheGrio, dijo que quiere volver a abrir el caso de la ejecución de George Junius Stinney, Jr. El abogado McKenzie dijo que cree que Stinney era inocente del asesinato y “sin los archivos de la investigación, sin transcripciones del juicio, sin ninguna confesión escrita, y sin nada que indique la culpabilidad“, está claro que el juicio de Stinney y posterior ejecución, fue muy sospechoso en el mejor de los casos y en el peor, un hecho totalmente abominable de la justicia.

McKenzie espera que Ernest “Chip” Finney, el procurador del distrito del condado de Claredon en Carolina del Sur, estará de acuerdo en presentar una moción para reabrir el caso a finales de este año. McKenzie dice que cree que Stinney era un “blanco fácil” y fue utilizado como “chivo expiatorio” por la policía que quería encontrar una forma rápida de imputar a cualquier persona que pudiera estar relacionada con los asesinatos.

Stinney era sospechoso, simplemente porque él mencionó que “vio” a las chicas al comenzar el día. “[Stinney] era un blanco fácil“, dice McKenzie, pero el reto ahora es “¿cómo se exonera a alguien sin que haya absolutamente ninguna evidencia de que lo sindique o lo exonere? Sólo hubo una confesión forzada. La confesión no se hizo por escrito. [Fue] una confesión oral atestiguada por dos policías blancos y presentada a un jurado compuesto sólo por hombres blancos.”

Eso ocurrió en Carolina del Sur en 1944, con un niño negro acusado, dos jóvenes víctimas blancas, y un jurado integrado por hombres blancos. Stinney nunca tuvo una oportunidad.

La teoría de McKenzie es que si el abogado logra abrir el caso nuevamente, la ausencia total de pruebas exonerará a Stinney por los asesinatos de una vez por todas. “No debe ser sólo un excelente registro de los casos de ejecución“, destacó McKenzie, y en este caso fue una anomalía en la que “no hay ninguna prueba de culpabilidad de Stinney. Al niño negro le asignaron un abogado de oficio, con aspiraciones políticas, nombrado por el tribunal, un abogado que ni siquiera hizo una sola pregunta a algún testigo durante el juicio“.

McKenzie también dice, que no está contra de la pena de muerte en general, pero que los menores no deben ser condenados a morir. “No creo que la pena de muerte sea algo malo ‘per se’. Hay casos en los que creo que se justifica. Hay algunas personas por ahí a las que no les importa en absoluto cometer crímenes, y no se las puede devolver a la sociedad. En algunos casos se justifica, como Charles Manson o Ted Bundy por ejemplo“, “pero los adolescentes no deben ser ejecutados“, dijo McKenzie a theGrio, y agregó que en ese caso Stinney fue un niño inocente, inducido injustamente a confesar un crimen que no cometió y por el cual fue ejecutado.


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¡¡George Stinney Jr. exonerado 70 años después de su ejecución!!

CAROLINA DEL SUR.- AP

George Stinney Jr. tenía 14 años cuando fue detenido, juzgado, condenado y ejecutado por el asesinato de dos niñas blancas en Carolina del Sur.

stinney-prisionLa hermana de George Stinney Jr., un adolescente de 14 años ejecutado en Carolina del Sur en 1944, decidió este jueves exonerarlo. El muchacho fue acusado y condenado hace 70 años por golpear a dos niñas blancas hasta matarlas.

La familia sostiene que el juicio por el que fue sentenciado a la pena de muerte duró solo tres horas y que se basó en una confesión que supuestamente habría sido obtenida por la fuerza.

Tanto los allegados a Stinney como distintos abogados han intentado durante años reabrir el caso, dado que también dicen que no había evidencia y que el argumento más fuerte era que el chico había sido visto hablando con las niñas, de 11 y 8 años.

Se hizo justicia.

Kathrine Robinson, la hermana del joven, recuerda que George Jr. era tan pequeño que debieron agregar una guía telefónica para que se sentara en la silla eléctrica.

Es como si el cielo se hubiera aclarado“, declaró Robinson, maestra retirada de 80 años. “Cuando lo vimos en las noticias, estábamos sentados con amigos. Alcé mis manos y dije: “Gracias, Jesús”. Alguien nos había escuchado. Es lo que esperamos por muchos años, afirmó.

El juez que exoneró a Stinney dijo: “No puedo pensar en una mayor injusticia que la violación de los derechos constitucionales en este caso“.


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¡¡George Stinney Jr. exonerado!!

Condena-muerteJueves 18 de diciembre del 2014

Con tan solo 14 años, en 1944 George Stinney Jr. se convirtió en el estadounidense más joven en ser ejecutado en su país. Murió en la silla eléctrica. Ahora la justicia ha determinado que era inocente.

Fue una gran injusticia“, aseguró la jueza Carmen Mullen al leer la decisión de exonerar al menor y agregó que la velocidad con la que Stinney Jr. fue sentenciado a muerte “es chocante y extremadamente injusta“.

En 1944, cuando tenía 14 años, el joven negro fue acusado del asesinado de dos niñas de 7 y 11 años en Carolina del sur cuando estas buscaban flores silvestres. Fue encarcelado. No se avisó del caso a sus padres ni tuvo un abogado defensor.

El juicio en su contra duró menos de tres horas y en él no se presentaron testigos o evidencia que pudiera exonerarlo, según “The Independent

Al jurado integrado únicamente por personas de raza blanca le tomó solo 10 minutos emitir su veredicto: George Stinney Jr. debía morir “electrocutado hasta que tu cuerpo esté muerto de acuerdo con la ley. Y que Dios se apiade de tu alma, de acuerdo con los documentos del tribunal…

Su abogado no apeló el fallo, lo que hubiera bastado para suspender la ejecución. Al examinar las actas del proceso, la magistrada Mullen no halló ninguna referencia a la presentación del arma del crimen.

En lo que se refiere a la confesión de Stinney, la jueza estima que el policía la obtuvo de una “manera indebida, no conforme a los códigos y procedimientos penales“.

La hermana de Stinney afirma que ella estaba junto a su hermano el día del asesinato y que por lo tanto no podría haberlas asesinado.

El caso de George Stinney Jr. siempre fue presentado como un ejemplo de racismo judicial durante el tiempo de la segregación, donde jueces, fiscales y el jurado eran personas blancas.

De acuerdo con la CNN, menos de tres meses después de las muertes de las niñas, Stinney fue llevado a una silla eléctrica en la cárcel de Columbia, construida para acusados mucho más grandes. Las correas de la silla no quedaron ajustadas sobre su cuerpo y se tuvo que colocar libros en el asiento para que pudiera sentarse adecuadamente.

Electric-ChairCuando encendieron el interruptor, el cuerpo de Stinney convulsionó, por lo que la máscara que le quedaba demasiado grande se soltó y así, su rostro quedó expuesto a más o menos 40 testigos, entre ellos el padre de las niñas asesinadas“, reseña CNN.

Desde siempre su familia clamó la inocencia del menor. Aseguran que la policía lo presionó para que confesara el crimen. También argumentaban que en el momento del asesinato Stinney estaba con su hermana Amie Ruffner.

La hermana de Stinney le dijo a WLTX, afiliada de CNN, que ella y Stinney vieron a las niñas el día en que murieron. Stinney y Ruffner estaban cuidando a la vaca de su familia cerca de las vías del ferrocarril próximas a su casa.

Ellas dijeron, -¿Pueden decirnos dónde podemos encontrar algunas flores de la pasión?-“, recordó Ruffner. “Respondimos ‘no’, y siguieron en sus asuntos“.

Las niñas fueron encontradas al día siguiente en una cuneta inundada con heridas en sus cabezas.

Para determinar la exoneración del adolescente, la jueza Mullen realizó dos días de audiencia para escuchar a expertos y los representantes de los familiares del menor.

En sus conclusiones señaló que “es muy probableque la confesión de Stinney Jr. fuera forzada por las autoridades de la época. Además, determinó dejar sin efecto la condena porque el joven no recibió un juicio justo en 1944.

La familia de George Stinney Jr. dijo que ahora podrán limpiar su nombre.


RELACIONADOS:

1. Jokin, una luz que se extinguió
2. El Sistema Penal como instrumento de control social


FOTOS:


VIDEOS:

1.- George Stinney Jr. The Child in the Chamber “El niño en la cámara” (En inglés) EXCELENTE:


2.- Carolina Skeletons: Trailer Oficial de la película basada en hechos reales.


3.- Recreación cinematográfica de la ejecución: «ADVERTENCIA: A pesar de ser una recreación la crueldad de las imágenes puede herir su sensibilidad»


4.- VIDEOCLIP: Music video for P-Dash’s song “George Stinney,” which follows the true story events of the youngest person ever put to death in the United States. This music video, which chronicles the fourteen-year-old’s investigation, trial and execution, was shot primarily with a RED Dragon, and two Blackmagic Production Cameras for supporting coverage, over two days on location in Lawrenceville, GA and Newnan, GA. Edited in Adobe Premiere Pro utilizing multi-cam sequencing. Visual effects done in Adobe After Effects. Color graded in DaVinci Resolve. Mastered in 4K UHD.

5.- Noticia de la exoneración de George Stinney (En Inglés) “George Stinney, 14, Executed In Vile Act Of Injustice, Exonerated 70s Years Late”

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Memoria, Verdad y Justicia

Memoria, Verdad y Justicia

George Stinney fue exonerado de todos los cargos el 17 de diciembre del 2014”

“Qué el presente artículo sirva de alegato contra la pena de muerte

 

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EL EFECTO CHIVO EXPIATORIO


© 10 de Abril del 2015 / Escrito por Antonio Bustamante

Síndrome del Chivo ExpiatorioQuiero delimitar de qué voy a tratar aquí: el poco interés por la prevención del riesgo no es lo mismo que la inclinación por el daño, y dentro de ésta debemos descartar el masoquismola complacencia en sentirse maltratado– de manera que nos quede aislado el concepto de inclinaciónheroicaal daño, sin autocomplacencia por el sufrimiento. Los flagelantes que se autolesionan en nuestras procesiones de Semana Santa no me parecen masoquistas, sino disciplinantes, y éstos llevan el sufrimiento como un deber, no como un placer: el deber de soportar un fuerte dolor físico o moral como una prueba de respeto a divinidades. Así es que voy a tratar de la atracción que pueda ejercer el riesgo como una posibilidad remota de martirio para quien considere que el martirio es una cosa buena y no una cosa mala.

Que las tres grandes religiones monoteístas brillen por sus aspectos flagelantes me parece una circunstancia a tener en cuenta por los que tratamos de que los paisanos de culturas con fuerte influencia monoteísta no se lastimen.

La influencia de la religión en la sociedad que llamamos occidental es tan palmaria que el jefe de la Iglesia Católica pide que conste en la Constitución Europea el papel fundamental del catolicismo en la construcción de lo que pueda ser Europa. Yo, por mi parte, sugiero que se erradiquen de nuestra cultura los rasgos que tienden a forzar al individuo a aceptar que pueda ser bueno el daño propio o el ajeno y que se ensalcen los rasgos contrarios: los que provocan la prevención del daño que pueda ser evitado.

De entre los múltiples quebrantos que acechan a la persona que trabaja, hay algunos –como el acoso moral– que pueden tener una fuerte relación con el efecto chivo expiatorio, que intento presentar a continuación.

Antecedentes filogenéticos

El Dr. Rober M. Sapolsky, de la Universidad de Stanford observó a un grupo de papiones oliváceos, simios cuya estructura social es piramidal y basada en la dominancia de los más fuertes. Sapolsky andaba detrás de explicar el concepto de “stress” o tensión y publicó, sobre este tema, un artículo, utilizando el término ingenieril  de “tensión” para nombrar la respuesta no específica del organismo ante una agresión, o ante la probabilidad de una agresión. Este término, en inglés, ha venido a nombrar un fenómeno psicofísico y se ha generalizado y castellanizado: estrés.

En el artículo se analizaba la tensión –o estrés– en el grupo de papiones oliváceos, relacionándola con el papel del individuo en el grupo, ya fuera éste dominante o subordinado.

estigmatización socialSapolsky señaló, entre otras características de los monos menos vulnerables al estrés, una que se evidenció cuando observaba su  comportamiento después de perder en un enfrentamiento entre congéneres. Tras una lid perdida, suelen descargar su agresividad en un tercer individuo más débil y así, uno de estos machos poco vulnerables al estrés, al salir huyendo de otro que le impone a golpes su voluntad, no deja de mandar un pescozón al primer congénere, más débil que él, que se cruce en su camino de huida. Parece que ese castigo inmerecido del tercero más débil desahoga al que está siendo castigado por el otro más fuerte: he aquí un comportamiento producto del efecto “chivo expiatorio“.

El hombre no es como el mono: su organización social es más compleja y en ella, el efecto “chivo expiatorio” se da, no sólo a escala individual, sino también a escala social: El cordero de Dios que quita los pecados del mundo es el equivalente del mono más débil que recibe todos los capones que cualquier individuo del grupo no puede dar a monos más fuertes –que los merecerían– por temor a las probables represalias. El sacrificio de animales con fines no nutritivos tiene por finalidad hacer purgar a un inocente las faltas de un culpable que dispone del destino del limpio de culpa. En el alma humana, pues, parece como si existiera un mecanismo que la predispusiera a aceptar la legalidad de la injusticia que representa el que paguen justos por pecadores, mientras los justos no estén en disposición de tomar venganza.

Esta necesidad de descargar la ira se manifiesta también en el fenómeno de los celos: el celoso puede tender a agredir a la persona que origina sus celos, como si ésta fuera culpable por no amarlo sobre todas las cosas y, si esta persona es más débil, puede recibir del celoso fuerte el mismo pescozón que el papión oliváceo prodiga a sus inferiores, o desaires todavía mayores que el celoso se cree autorizado a cometer al sentirse agredido por el desamor tal como sucede en culturas como la que produce el tango, cuando la mujer no corresponde a las ansias totalitarias de su enamorado: la diosa pasa a ser ramera rea de muerte (no consigo convencerme, cómo pude contenerme y ahí no más no la maté). No la mató, pero la deja tildada de prostituta por el hecho de haberse “envilecido” por estar “a otros brazos entregada”, en vez de no tener a otro dios más que al que canta el tango y adorarle y servirle sólo a él.

La fea costumbre del chivo expiatorio está enraizada en nuestra cultura occidental

El Cristianismo propone la redención del género humano por el sacrificio del Cordero de Dios, pero advierte que el Cordero de Dios resucitará y juzgará a los vivos y a los muertos, y que los que sean condenados en este juicio universal, serán arrojados a los infiernos, de donde no saldrán nunca, así que podemos preguntarnos en qué ha consistido la redención, si luego los malos le pagan al Cordero de Dios la factura de la limpieza que hizo de sus pecados en el mundo. El Cordero de Dios se comporta aquí como un celoso que se sacrifica por su amada (la Humanidad) pero que necesita del amor de ésta para seguir siendo feliz; si los hombres no corresponden a su amor, el cordero abandona su mansedumbre y se convierte en un Cristo vengador de la maldad de su amada, a la que arroja a los infiernos sin ningún miramiento. La reacción del Cordero de Dios es más parecida a la del amante no correspondido que a la del chivo expiatorio.

CHIVO-EXPIATORIO

El Chivo Expiatorio

Así pues, el efecto chivo expiatorio, que es más viejo que el hombre, no ennoblece ni a los papiones oliváceos ni los humanos, y resulta poco claro para los fieles el que una religión se base en este concepto, asumiendo su fundador el papel de cordero expiatorio mundial, que se sacrifica para quitar todos los pecados del mundo; los quita del mundo pero se los lleva a un juzgado celestial para pasar cuentas y condenar severamente a todo el que tenga más de malo que de bueno.

Hay que señalar la incoherencia que representa anunciar una redención que sólo vale para los buenos: Eso quiere decir que siendo bueno no se tiene derecho a la salvación, que el hombre, por sí sólo, puede condenarse, pero por sí sólo no puede salvarse, y eso es tratar al ser humano de malo, aunque sea bueno: Con esa doctrina, el hombre es tratado como chivo expiatorio, porque sin haber hecho nada malo, ya está condenado: Todo eso para que pueda venir luego un mesías y ejerza de salvador, al precio de hacer él también de chivo expiatorio: un verdadero laberinto de horrores.

Un monumento que ejemplariza el concepto de chivo expiatorio

La discutible idea de que paguen justos por pecadores se encuentra celebrada y exaltada en el políptico de los hermanos Van Eyck tituladoEl Cordero Místico“. Este cuadro múltiple fue objeto de adoración por primera vez en el año 1432, en una capilla de la iglesia de San Juan, la catedral de Gante, conocida como la capilla Vyd, del nombre de donante Judocus Vyd, rico financiero gantés que remató su pía acción sufragando los gastos de esta gran obra de propaganda de la fe católica, auténtica maravilla del arte de todos los tiempos.

El tema de esta obra es múltiple, pues en ella aparecen 24 cuadros, 24 obras maestras, organizados según el sistema de los trípticos, en una especie de armario de dos puertas pintadas que, al abrirse, muestra el fondo pintado de un armario sin profundidad, encajado entre las dos caras interiores de las puertas abiertas, que también están pintadas. En “El Cordero“, cada una de estas superficies está dividida en diversos cuadros: cada una de las caras exteriores de los armarios tiene seis cuadros, las interiores: cuatro, y el fondo del armario: cuatro. Por eso: por tener tantos cuadros, a este tríptico lo llaman “políptico“.

Religiones

Parte central del interior del Político El Cordero Místico de Van Eyck.

El asunto diana de los múltiples temas de esta obra es el que le da título: el Cordero Místico. Ya el título es algo hermético: la mística es la parte de la teología dogmática y moral que se refiere a la perfección de la vida cristiana en las relaciones más íntimas que tiene la humana inteligencia con Dios. Pero por lo que se ve en la obra, el título más claro sería “El Cordero de Dios que quita los pecados del mundo“: lo más parecido a un chivo expiatorio universal. La obra es muy narrativa: nos cuenta cómo Judocus Vyd y su esposa pagan los gastos, que San Juan Evangelista –que acuñó el nombre deCordero Místico“-, siempre ha sido representado con un cordero, que profetas y sibilas ya anunciaron la venida de ese Cordero, que fue concebido por obra del Espíritu Santo para limpiar con su sangre el pecado de Adán y Eva, que éstos generaron una población de seres malos que en seguida empezaron a matarse entre sí. Y que para salvar a los descendientes de los primeros pecadores, Dios Padre envía a Dios Espíritu Santo para que engendre en María Virgen a Dios Hijo; este aparece en forma de cordero que –subido a un altar y mirando al espectador– derrama su sangre, en certero chorro, en un cáliz de oro mientras es jaleado e incensado por un coro de ángeles. El incienso nos certifica que, bajo la apariencia del cordero, está Dios. Ángeles músicos ocupan dos cuadros de la obra, tocando y cantando, y en cinco cuadros más aparecen, clasificados, santos y santas que han alcanzado la gloria por medios diversos: son los beneficiarios de la sangre derramada por el Cordero: Son un ejemplo a seguir los que han correspondido al amor sin límites del Cordero. Los que no han correspondido a esta entrega también son protagonistas –aunque ausentes– de esta obra en que sólo aparecen los santos: A los que no están en esta pintura podemos encontrarlos en cualquier otra que tenga como tema el Juicio Universal: Allí los veremos, arrojados a los infiernos para sufrir eternamente por sus pecados, es decir por no haber correspondido –como Dios manda– al amor del Cordero.

La figura del Dios Padre que aparece en el lugar principal del interior del políptico, merece especial atención, pues tiene atributos de la figura del Dios Hijo, como son la edad y el hecho de estar señalado por San Juan Bautista; este siempre anunció la venida del Hijo, no la del Padre. En efecto, lo que se nos presenta es la imagen de Cristo en su papel de juez. Al no aparecer explícitamente la figura del Padre, se evita así la alusión a la discutible decisión del Padre de enviar a su Hijo al sacrificio; presentada así, la Trinidad queda reducida a Dualidad: Sólo queda Cristo y el Espíritu Santo, y el Cristo-juez se sacrifica a sí mismo (el Cristo-cordero), no siendo sacrificado por su Padre. Este apaño en la presentación de la Trinidad pone de manifiesto el papel pasado de moda de un Jehová a la manera del Antiguo testamento, sin sensibilidad para amar a su Hijo como a Sí mismo, y hay que reconocerle a los autores de este recital teológico que es “El Cordero Místico“, la sutileza de haber sabido borrar el rasgo más terrible del Dios Padre: Mandar a su Hijo a la cruz. Si la máxima jerarquía divina hace eso con su propio hijo, no es extraño que los fieles tiendan a hacer apología del daño.

Lo que retenemos aquí de esta pintura tan rica en conceptos narrativos es la exaltación del tema del chivo expiatorioe indirectamente, de los celos– tratados como algo que practica el propio Dios: Esta obra, que diviniza la injusticia y legitima el castigo del inocente, también justifica y da apoyo moral al celoso vengativo. Debido a su enorme valor artístico, este políptico, por su sola existencia, es testimonio de lo muy enraizado y de lo muy aceptado que está en nuestra cultura el efecto chivo expiatorio. No debería parecernos normal el hecho de que los buenos paguen por los malvados; lo que se anuncia en esta obra maestra debería ser para nosotros tan ajeno y condenable como los sacrificios humanos de la América Precolombina.

Consecuencias nefastas de La fea costumbre del chivo expiatorio

Unamuno criticaba la justicia militar acusándola de contentarse con un castigo indiscriminado para purgar una falta concreta, no importando para ella si el transgresor y el castigado eran la misma persona. El que las faltas hayan de ser lavadas con sacrificio, sin importar si se castiga a justos o a pecadores no es un invento militar: la religión judía llevaba siglos martirizando animales para que lavaran los pecados de los hombres, antes de que los romanos difundieran su cultura a punta de lanza de sus falanges y mucho antes de que la fundieran con el cristianismo cuando las lanzas no alcanzaron a imponer su imperio. Don Miguel de Unamuno, al acusar a los militares de castigar a chivos expiatorios, los utiliza como chivo expiatorio de una fea costumbre es de origen religioso –que no militar-.

El Síndrome del Chivo Expiatorio

El Efecto Chivo Expiatorio

Desde el punto de vista de la Sociología, es importante el efecto “chivo expiatorio” por lo fácilmente que funciona el mecanismo que se pone en marcha cuando un grupo desplaza sus propios problemas e imagina un responsableno necesariamente culpable al que castiga sin razón real. El hecho de que un grupo humano reconozca un enemigo común, hace que aumente la cohesión del grupo. Cuando el líder desea cohesionar a su grupo fuertemente, puede buscar un enemigo común con estos fines; si no lo encuentra, puede inventarlo y para ello podrá escoger entre los posibles enemigos, a aquel que tenga alguna característica que pueda ser negativa a los ojos del grupo y tratar de magnificar la negatividad encontrada en el chivo expiatorio con el fin inmediato de que el grupo lo odie, y el fin remoto de que el grupo se cohesione alrededor del líder que –vigía de su rebaño– ha denunciado al enemigo común. El chivo expiatorio, pues, no siempre es aceptado como bueno e inocente por la comunidad que lo inmola: A veces esta comunidad se esfuerza en condenarlo imputándole la responsabilidad de algo, antes de sacrificarlo.

También es de destacar que el efecto chivo expiatorio funciona en comunidades de diversos tamaños: Desde un pequeño grupo a una nación grande. La apreciación del presidente de los Estados Unidos estaba muy baja cuando, antes del 11 de septiembre, ese hombre daba una imagen de gandul poco afecto al trabajo; la desgracia de aquel día –que ponía de relieve la importancia de un enemigo común– hizo que esa nación cerrara filas alrededor del ocioso presidente que, a fin de cuentas era el que había. La necesidad de chivo expiatorio es tan acuciante, que el bulo de asociar al atacante Bin Laden con otro sujeto que no les había atacado, funcionó: Sadam Husein pagó por Bin Laden y sus perseguidores no se sonrojan en reconocer –una vez el chivo expiatorio fue capturado y encarcelado– que se equivocaron al decir al mundo que uno y otro eran la misma cosa, alegando que, de todas formas, el mundo está mejor sin Sadam. Yo opino que el mundo estaría mejor si los sujetos que son capaces de oficiar tales desaguisados con chivos expiatorios, no tuvieran la capacidad de llevarlos a cabo. El talante bíblico que el evangelista Bush le da su guerra, dividiendo torpemente el mundo en buenos y malos y declarando evangélicamente que quien no está con él está contra él, se basa en los aspectos más negativos de la tradición judeo-cristiana, de la misma tradición de la que alguien más instruido podría sacar conceptos como “paz, amor, caridad, solidaridad, etc.“, más positivos y esperanzadores. La necedad de oponer el Cristianismo al Islam, entrando al trapo de la provocación terrorista y haciendo gala del mismo desprecio del valor de la vida humana que hacen los provocadores, es cuando menos, impropia de un buen prevencionista de riesgos internacionales.

En esta carrera de ineptitud hemos de reflexionar sobre el hecho de que los que Bush llama “malos” utilizan el martirio como arma. Hasta no hace muchos años yo sólo conocía la existencia de los mártires de la Cristiandad: personajes históricos o de ficción que daban su vida por el dios de los cristianos. Actualmente el número de mártires del Islam crece cada día. Y unos y otros se inmolaron y se inmolan heroicamente con la convicción de que su suicidio será bien visto por su dios respectivo.

No hemos de extrañarnos si una tradición tan fuertemente enraizada en la sociedad, que produce en algunos sujetos la necesidad de suicidarse brutalmente en condiciones extremas, produzca en condiciones menos graves, la inclinación de la mayoría a descuidar la prevención del daño y, por lo tanto a no tomar en consideración los riesgos, sea a escala personal, nacional o mundial.

Puestos a tener fe en algo, haríamos bien en creer que el daño no es necesario.

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1. El Chivo Expiatorio y la sombra colectiva

gang stalking

EL CHIVO EXPIATORIO Y LA SOMBRA COLECTIVA


© Publicado en «Aztlan» Escuela de filosofía y psicología

El chivo expiatorio

El ritual, casi siempre inconsciente, de transferir y expulsar maldades y culpas hacia fuera, es un fenómeno familiar que ha sobrevivido por siglos en virtualmente todas las culturas. En la nuestra, de raíces judeo-cristianas, el chivo expiatorio” puede ser rastreado hasta los rituales de la antigüedad judía descritos en Levítico (uno de los Libros del Antiguo Testamento). En el Día de Expiación, dos machos cabríos eran presentados al Gran Sacerdote. Uno era sacrificado por los pecados del pueblo; y sobre la cabeza del otro animal, el Gran Sacerdote ponía sus manos y confesaba sobre él los pecados e iniquidades de los hijos de Israel, transfiriéndolos simbólicamente a la bestia. El macho cabrío era entonces llevado al desierto y abandonado a su destino, mientras la gente con el alivio de la purgación, se sentía completamente libre de culpas.

gang stalkingLas culpas, ahora, eran de otros. Desde entonces, el “chivo expiatorio” evolucionó para señalar a “cualquiera que cargue, simbólica o concretamente, las maldades y culpas de otros”. A pesar de sus efectos destructivos en la sociedad, este mecanismo es una poderosa y efectiva forma de defensa psíquica. Pero solo puede darle al individuo, su comunidad, o su país un consuelo de corto plazo, porque las consecuencias de echar culpas a otros siempre serán un freno para el propio desarrollo individual y comunitario. La historia lo ha demostrado muchas veces, los “chivos expiatorios” no parecen tener la eficacia deseada, porque para bien o para mal, las maldades y las culpas permanecen siempre en la sombra del perpetrador. Inclusive, en el mundo familiar, el síndrome delchivo expiatorio” con la violencia que a menudo contiene, es un fenómeno reconocido y bastante estudiado, mucho más que el del nivel de la sociedad general.

Según la psicología de Jung, así como los distintos sistemas de psicología transpersonal y antropología, la tendencia a echar todas las culpas sobre los demás ha existido en cada cultura desde tiempos inmemoriales, aunque los sacrificios hoy parezcan solamente figurativos. En su reemplazo, los individuos o grupos de individuos transfieren a otros sus pecados y sus culpas a través de su propia proyección. Éste es generalmente un acto involuntario, permitiendo que un individuo vea su propia sombra –ellado oscuro” de su personalidad- en las personalidades de otros; o, en forma mucho más eficiente aun, cuando el “pecado” o “sombra” es transferido por un grupo entero de individuos, o toda una nación. Así nace la “sombra colectiva“.

sombra colectiva

EL CHIVO EXPIATORIO

Cuando un grupo de personas o una comunidad, se permiten el estereotipado étnico, religioso, político, o racial, caen en el peligroso pantano del pensamiento de grupo, listos para manifestarse inconscientemente en una arriesgada proyección de sombra colectiva. Según Carl Jung hay dos tipos de proyección de sombra:

1) SOMBRA PERSONAL: Contiene características específicas de la persona individual (a diferencia de la sombra colectiva). Es una entidad escindida que fue consciente alguna vez por un breve período de tiempo, pero que por una u otra razón no fue considerada (por el Ego) del todo merecedora de aceptación consciente y de expresión. El desarrollo de la Sombra corre paralelo al del Ego. Se compone de defectos (y actitudes instintivas) y virtudes latentes (talentos que aún no han sido realizados por el individuo).

2) SOMBRA COLECTIVA: La sombra colectiva emana del inconsciente colectivo y es una manifestación del aspecto oscuro del SÍ MISMO O SELF. Es capaz de ser proyectada sobre grupos minoritarios. Es de esta forma que los pueblos se hacen enemigos y justifican sus odios y sospechas.

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